La ilusión murió en Milán

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Se acabó el amor. Como si de una relación sentimental se tratara, el último mes y medio en la sección del Real Madrid de baloncesto ha escenificado una ruptura dolorosa del climax de bondades maravillosas. Una final de Euroliga perdida con estrépito y dolor ante Maccabi de Tel Aviv, sirvió para echar por tierra todas las ilusiones creadas con un equipo que algunos elevaron al estrellato mucho antes de ganar los títulos. Lo que verdaderamente importa.

Llegar a la orilla y ahogarse. Ese ha sido el trágico final. Laso en silla de ruedas en el Palau escenificaba la metáfora perfecta de un final de temporada agónica, dolorosa, de las que hacen relucir cismas de vestuario y rencillas que mucho tiempo se quedaron en silencio. El ‘tema Mirotic’, la eliminatoria contra Unicaja y el descalabro en la final contra el Barça han dilapidado a un proyecto que en el mes de febrero ya se había comido el mundo ganando una Copa del Rey en el último segundo.

Se acabaron los paños calientes, a Laso le ha venido grande el proyecto. El vestuario ha terminado por engullirse a un técnico que poco a poco no ha encontrado soluciones en una plantilla creada para ser campeona, no subcampeona, algo a lo que parece que se ha acostumbrado en los últimos tres años (dos finales de Liga y Euroliga perdidas, además de una Supercopa). Un triste final para un equipo que tocó las mieles del éxito, pero quizás demasiado pronto, lo que les otorgó una confianza que Maccabi acabó por tumbar. Desde entonces, un mes y medio para el olvido. Una carencia absoluta de soluciones e ideas, que se plasmaron en la eliminatoria final por la Liga Endesa contra el Barça, que vivió en sus carnes justo todo lo contrario. Supo levantar el ánimo tras un mal arranque y su entrenador avivó la llama del amor que muchos trataban de apagar hace escasas semanas.

Ha sido una temporada en la que el equipo ha peleado por todos los títulos hasta el último segundo. Pero estamos decepcionados”. Frase lapidaria para terminar una época. Decepcionados, así nos sentimos muchos. Una de las mejores plantillas de toda la historia de la sección acaba el año con una Copa del Rey sobre la bocina, con un vestuario desquebrajado, sin un líder en el banquillo y con rotaciones que hay muchos que siguen sin comprender. La relación de amor ha muerto. Siempre duele poner un punto y final, pero esto ha acabado aquí. Toca tomar decisiones.

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Christian Díez Torralba

Christian Díez Torralba. Nacido en 1987, estudié periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, para posteriormente especializarme en el mundo del periodismo deportivo en la Universidad Internacional de Valencia. He trabajado en medios como Eurosport, Goal, Defensa Central, Madrid-Barcelona o Sphera Sports entre otros. Ahora busco nuevos proyectos.